domingo, agosto 03, 2008

JUNIO




















Busco el Dolador del humor

para labrarme la paz exterior,

que con su ser extraiga el prolapso de recuerdos corrosivos

y que fabrique una binza corporal,

suficientemente fina para que todos los sentidos

toqueteen el placentero jugueteo del filo de los estímulos,

pero decididamente indestructible,

para preservar la cronometrada diástole y sístole

del trajinado corazón

que resiste las veinticuatro horas los embates

de las sangrientas emociones,

la vanalidad trasnochada,

los espejismos de la felicidad publicitada

los velos derruidos por las implacables sombras

y los infinitos depósito de pérdidas.


Dónde está ese Dolador inteligente

que he sabido que puede reconocer a tiempo

el declive del recorrido emocional

con quienes elegimos estar acompañados

y puede palpar el élitro debajo de la manga

que cada quien posee debajo de la piel

y así apurarnos a practicar la autodefensa

pronunciar los adjetivos menos prudentes,

salvar no solo las distancias

y emprender la huída sin regreso.


Si alguien ha hallado este gnomo de la silla turca,

por favor…

dígame…

Qué edad tiene?



Carmen Elena Ochoa

3 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Está en nuestros rincones, en nuestros sueños, en las plazas... él nos busca a nosotros.

Hermoso.


Te abrazo
MentesSueltas

La Gata Insomne dijo...

es eterno, arquetipal, no tiene edad


Wuao!!!!!!!!!
qué hermoso

me pusiste a buscar en el diccionario

te felicito!!!

Edgardo dijo...

Buscar, donde, cuando, sabes? A lo mejor este demasiado cerca, a lo mejor este tan cerca que no alcanzamos a verlo y se nos escapa, vuelve a perderse por los rincones de la casa, del alma, de la cuadra.

Ojala alcancemos a verlo, a sentirlo, y ver que ocurre después, seguro todo será diferente.

Me ha gustado mucho, te dejo un abrazo.

HologramaBlanco