lunes, agosto 25, 2008

Enrredadera
















Estaba durmiendo cuando subrepticiamente
sentí que se deslizaba sobre mis pies, mis piernas,mis caderas,
unas manos frías y pegajosas de enrredadera,
de ellas nacían más y más ramas
que me apretaban,
guiadas por una punta principal,
cabeza de enrredadera,
que tenía un ojo y un élitro
que buscaban mi corazón para punzarlo e
inyectarle su veneno
y luego apretar mi garganta
para acallar mis gritos de terror, de dolor.
el ojo sintió la palpitación agitada de mi corazón
y se aproximó seguro, lentamente, mientras
despejaba el élitro como una garra,
y cuando ya se disponía a atacar
en el centro del órgano cada vez más agitado,
mi verborrea incontrolable encontró una palabra
que mágicamente detuvo todo,
se congeló el movimiento y retrocedió
la gomosa y gélida planta,
que elije el umbral nocturno
para salir de las entrañas de la tierra
mientras duermo,
el resto de la noche vigilé y me escondí
debajo de las pesadas cobijas
mientras me empapaba con el sudor de mi miedo,
es la única manera de evitarla o
pronunciar aquella palabra,
que no sé cuál es,
si expongo mi piel a la bruma de la noche,
el ojo monstruoso de la planta
sensible al brillo lustroso de mi piel,
emprende de nuevo su viaje por mi cuerpo.
lo que cuento no es un sueño,
no es locura,
es solo mi desvelo Karmático
por haber nacido con el defectuoso cromosoma No.....
no lo recuerdo, pero sí el sueño que tuve
antes de comenzar el ataque,
soñé que mataba a una mujer...

yo creo que las manos pegajosas de enrredadera
olieron mi culpa.

Carmen Elena Ochoa P.
25-08-08

2 comentarios:

La Gata Insomne dijo...

Wuao Tocaya, qué bueno

me encanta la vuelta de tuerca que terminas dando y que sorprenden al final!!!!

!!!!!!!!!!!!!

tendremos elmismo cromosoma chueco las tocayas???

La Gata Insomne dijo...

Me quedé pensando que este texto puedes tomarlo para un relato corto en prosa, un cuento, tiene todo lo necesario, además es muy Kafkiano

piénsalo