domingo, mayo 20, 2007

La Experiencia Purificadora de Isabel Allende

Allende
Periodista y escritora, aunque es chilena, nació el 2 de agosto de 1942 en Lima, Perú, donde su padre era diplomático.
En una oportunidad le preguntaron cómo le había cambiado la vida cuándo murió su hija Paula, respondió:
"Muchas cosas...Diría que es una experiencia purificadora que te limpia; el dolor te limpia de todo lo que es superfluo y va dejando lo esencial. Y lo que queda es el amor que das. La única manera de salir del dolor es atravesarlo. es como un túnel, lo has de atravesar hasta el final, y nadie te puede ayudar. Escribir me permitía poner un orden, artificial pero un orden, en el caos que reinaba entonces en mi mundo profesional y personal. Por eso estoy contenta de poder escribir. Los que podemos expresarnos a través de cualquier forma de arte, somos unos privilegiados. Tenemos una herramienta extraordinaria para explorar todas las partes oscuras de la psique. Otros han de pagarse una terapia"

Edición Aniversaria, Quinto Día, 29 de septiembre d 2006.

Definitivamente ambas cosas son terapéuticas y ambas son un arte...
Carmen Elena Ochoa

3 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Paula me sobrecogió, posiblemente es uno de los libros más impactantes que he leído en toda mi vida, y he leído algunos.

Isabel Allende siempre me ha gustado tanto en su faceta de escritora como en sus entrevistas, siempre me dejó huella.

Excelente post.

Un saludo.

La Gata Insomne dijo...

yO PREFIERO TERAPIA ETERNAMENTE, ANTES QUE ATRAVESAR "ESE" TUNEL, PREFIERO NO ESCRIBIR NI UNA LETRA, CON TAL DE NO VER MORIR A UN HIJO. aUNQUE SUS PALABRAS SON SABIAS UNA VEZ QUE TE TOCA PASAR POR ESE TUNEL, SALES PURIFICADA CURADA EN LA SALSA DEL DOLOR.

Ophir Alviárez dijo...

Tuve la oportunidad de asistir a una conferencia de Isabel Allende y te aseguro que terminé con lágrimas en los ojos cuando relató lo de la enfermedad de Paula.

Debe ser cierto eso de que el dolor limpia y ante la muerte, uno como que empieza a comprender cuántos momentos se desperdician en la vida...

Me hace pensar, para variar.

Saludos,

OA