lunes, mayo 14, 2007

ENERO



Melancolía

No me quejo, mis genes han calado bien en mi cuerpo,

en mi nariz, en mis ojos, en mis dientes, en mis órganos,

en mi inteligencia, en mi percepción, en algunas nimiedades

Pero mi queja si se alza desde niña por la vida

La vida que no cala en la tranquilidad, en el disfrute, en el placer

Esa vida que ha sido una continua protesta, reclamo, rebeldía, hipervigilancia

Un incansable cuidado, defensa, incomprensión, tristeza, melancolía.

Lo que no sabía es que esto es una herencia de todas las mujeres

De cada una que me antecedió y vivió esta misma melancolía

De cada mujer contemporánea o no que vive esta misma melancolía

De la melancolía a la ilusión

De la ilusión a la melancolía

De querer tener ese “no se qué”

Eso prometido y asegurado en la siguiente generación, en otra etapa de la vida

que parece que nunca llega y aparece de nuevo la melancolía

ese estado de espera, de despedida, de final, de más nunca

Por qué Tatiana, si aprendimos a renacer de las cenizas de la Inquisición

Por qué aun me siento condenada por ser mujer

Por qué si aun estando encerradas en un harén no dejamos de reír

Por qué hoy se me cae la sonrisa estando en libertad

Por qué si nos burlamos del cinturón de castidad como el mejor cerrajero

Por qué sigo negándome y el placer por el placer

Por qué si hemos cargado fardos de leña con la fuerza de una bestia para alimentar a nuestros hijos

Por qué me siento débil y quiero abandonar todo y a todos y caminar interminablemente sin destino

Por que si nos han puesto velos en la cara y aprendimos a mirar sin ser vistas

Por qué he necesitado ser vista para sentirme amada

Por qué si aprendimos a despertarnos con los niños a media noche y mantenernos en vigilancia

Por qué cierro mis ojos a mi realidad y me niego a afrontarla a tiempo

Por qué si nos han sacrificado a los Dioses y a los hombres y hemos vuelto a vivir

Por qué me entregué a una vida de sacrificios sin sentido olvidándome de mi misma

Por qué si nos han golpeado, asesinado, ultrajado, nos han quitado nuestros hijos y el llanto nos ha vuelto a la vida,

Por qué con tanta fortaleza acumulada, tantas habilidades y destrezas aprendidas como mujer en nuestra historia

Por qué me siento rendida ante esta melancolía, ante lo que no es, ante lo que no será ante esta sensación que nos ha abatido en los momentos más duros…

Solo hago el ejercicio de la pregunta para darme la respuesta que por herencia también sabemos

De la melancolía a la ilusión

La ilusión, la fuerza creadora de la vida, la fertilidad de las ideas, la energía erotizante que resurgirá con la misma intensidad de esta prolongada y esclarecedora melancolía.

Esa es nuestra verdadera herencia, nuestra verdadera esencia es nuestro destino, nuestro verdadero camino el de forjador de cambios y de nuevas ilusiones.

De la melancolía a la Ilusión

Carmen Elena Ochoa

2 comentarios:

La Gata Insomne dijo...

No voy a comentar el poema. Tengo que hablar de tu talento, por qué lo has dejado aplastar por tantas cosas.
Como mi primavera, estás saliendo del incendio de la cama, de la muerte, ya no eres Kore la doncella, ahora eres Perséfone, reina del submundo y eso te hace más sabia, y en cada primavera volverás a nacer como ya estás haciendo, porque esta también es tu primavera ¿verdad?

Quiero fotos tuyas con frecuencia.
Este poema es un canto-reclamo a la condición femenina tocaya, cada verso es mejor que el otro y te lo digo en serio.

Y si en algo ha servido que nos crucemos en el camino y seamos tocayas, brindo por eso.

Mandrágora dijo...

Gracias como siempre por tus palabras... aunque eres mi único público viniendo de tí lo respeto muchísimo,tú escritora y poeta de pocas y muchas palabras profundas has sido receptora y estimuladora de esta necesidad que tengo de decir lo que pienso y siento de esta manera.